esencia

Dicen que el camino más largo es hacia el interior: dura toda la vida. Y que solamente podemos cambiar el mundo si cambiamos por dentro. En realidad, creemos que nos transformamos y lo que hacemos es encontrarnos con nuestra propia esencia. Porque la única tarea del ser humano es SER humano y el propósito de la vida consiste en VIVIR: te invito a ser TÚ, tu ser auténtico.

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miércoles, 8 de diciembre de 2010

Educándonos

 ¿Educamos para ser humanos?

La palabra “educar” proviene de “educere”, que significa “conducir fuera de”. 

"La educación provee de información, pero no educa para la vida". Es la crítica de un experto educativo acerca de nuestro sistema escolar. "Nos educan de cintura para arriba y hacia un lado del cerebro", el izquierdo. "El sistema educativo crea seres que viven con la cabeza en lugar de habitar en su cuerpo", escucho en este vídeo sobre Educación y la creatividad de los niños. Con la anécdota de la niña bailarina sobran más palabras. Interesante también la participación del mismo Sir Ken Robinson en el programa Redes de 13 de marzo de 2011. Eduardo Punset entrevistó en enero del mismo año a este experto en desarrollo de la creatividad, que asegura que "todos tenemos la capacidad de ser creativos".

También Claudio Naranjo denuncia que “no tenemos una educación para la conciencia”. Según este psiquiatra chileno, “nuestra mayor necesidad es la de una educación para evolucionar, para que la gente sea lo que podría ser”. Porque incluso “la educación de valores es demasiado retórica e intelectual. Los valores deberían ser cultivados a través de un proceso de transformación de la persona y esta transformación está muy lejos de la educación actual”, sujeta al paradigma racionalista y que consiste en “un mero traspaso de información, alejado de objetivos como el autoconocimiento”. En su libro Sanar la civilización, explica que “debemos volver a las raíces de la educación como autoconocimiento, en la búsqueda de ese ‘conócete a ti mismo’ de Sócrates. Al autoconocimiento transformador que posibilite el cambio”.

Desde mi experiencia personal, yo tenía casi 30 años cuando, en un taller de crecimiento personal, descubrí lo que es el duelo, ese proceso que conviene hacer, por salud mental, ante la muerte de un ser querido, una separación o cualquier tipo de pérdida. ¿Cómo es posible que hasta entonces nadie me hubiera hablado de ello? Casi 15 años de escolarización y ni una sola palabra de regulación emocional. 

¿Alguna alternativa? Existen propuestas como la Educación Biocéntrica, una de las aplicaciones del sistema Biodanza creado por el psicólogo chileno Rolando Toro, que también considera la creatividad como una de las líneas vitales del ser humano y que, según él, “puede cambiar el mundo en dos generaciones”, o la Educación Holista. También el profesor Mansour Mohammadian propone, en su teoría sobre la economía del tercer camino o Bioeconomía, pasar de la enseñanza disciplinaria a la interdisciplinaria. Y Claudio Naranjo cree que, “en lugar de una educación para la información, se necesitaría una educación que se ocupe del aspecto emocional y una educación de la mente profunda”, en el sentido de “la conciencia misma”, que “tiene que ver con aquella parte de la mente de la que depende el sentido de la vida”. Según él, “la educación también tiene que incluir un aspecto terapéutico. Desarrollarse como persona no se puede separar del crecimiento emocional” porque “no puede aprender intelectualmente una persona que está dañada emocionalmente”. De este modo, propone “una educación para seres tri-cerebrados. Una educación que se podría llamar holística o integral. Si vamos a educar a toda la persona, hemos de tener en cuenta que la persona no es solo razón”. Este psiquiatra está convencido que “solo una educación holística podría prevenir el deterioro de la mente y del planeta”.


 

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Aunque el tipo de enseñanza de la que hablas suena a utopía por fortuna cada vez hay más maestrxs conscientes y sí se están llevando a cabo experiencias innovadoras en ese sentido.

Por otro lado, el atender al mundo emocional y a la persona en su globalidad es el único camino para terminar con el fracaso escolar, puesto que si se individualiza el proceso según cada estudiante; se logra automáticamente su interés.

María dijo...

Gracias por tu aportación, esperemos que la utopía sea pronto realidad.